CLASIFICADOS
  Empleos
Automotriz
Bienes raíces
Arrendamientos
Todos

  NOTICIAS
 
  SOLO EN laopinion.com
 
  ESPECIALES
 
  Suplementos Publicitarios
 
  SERVICIOS
 
  LA OPINIÓN
About La Opinión
Company Information
Editorial Information
Advertise
Market Research
Subscribe
Jobs at La Opinión
Contact Us
Conozca La Opinión


Visite a nuestros SOCIOS
ARCHIVO DE ARTÍCULOS (Abril, 2000 - hoy)

Para ver ediciones anteriores, haga clic aquí
FRASE
FUENTE CATEGORIA
Límite por la fecha
FECHA DE PUBLICACIÓN
FECHA ESPECÍFICA (aaaammdd) Calendario
ORDENAR POR
Considerar 2 de 1056
Regresar a la lista de resultados
Nueva tecnología para diagnosticar Alzheimer
Un grupo de científicos logra examinar el cerebro vivo y comprobar la destrucción que este mal produce en su tejido celular
Josefina Vidal
Lunes, 10 de febrero de 2003
Es un diagnóstico temido y cada vez más frecuente, pero de hecho no es posible saber a ciencia cierta que alguien tiene Alzheimer sin hacer una autopsia del cerebro. Para ello hay que esperar a que el paciente haya muerto.

Sólo entonces se puede descubrir si se han acumulado en el tejido cerebral las placas seniles y nudos neurofibrilares que son la firma del mal que borra la memoria.

Esto podría cambiar con la técnica que acaba de presentar un grupo de científicos, la cual permite observar en el cerebro vivo cómo el Alzheimer destruye progresivamente sus células. Mediante el análisis computarizado de las imágenes obtenidas en una exploración por resonancia magnética (IRM), obtuvieron un mapa tridimensional videograbado del cerebro que muestra cómo el Alzheimer va deteriorando sus diferentes regiones. Las primeras afectadas son las que controlan la memoria, más tarde las responsables de emociones e inhibiciones y por último la de las sensaciones. Se puede observar también que algunas pequeñas zonas del cerebro, como por ejemplo, las que controlan la visión, no quedan afectadas.

El director del equipo investigador, Paul Thompson, profesor asistente de la división de Neurología de UCLA, comparó el efecto invasivo del Alzheimer sobre el tejido cerebral, al de la “lava volcánica”, cuyo avance es imposible de contener.

Esta ventana que han abierto los científicos en el cerebro humano permitirá no sólo diagnosticar con certeza la existencia de Alzheimer, sino examinar también su progreso y comprobar si son eficaces los tratamientos y vacunas contra la enfermedad.

El procedimiento de análisis computarizado ha sido creado por neurocientíficos de UCLA y de la Universidad de Queensland (Australia). En el estudio en progreso, han participado 12 personas diagnosticadas con Alzheimer y 14 voluntarios sin esta condición. Se observó que los primeros pierden por año un 5.3% de materia gris, mientras que los individuos sanos perdían solamente un 0.9 de tejido cerebral en el mismo período.

Las exploraciones por resonancia magnética se efectuaron a los seis meses del diagnóstico, a los 12 y a los 18 meses siguientes. El análisis computarizado de las imágenes mostró con claridad la disminución progresiva de materia gris en toda la corteza cerebral.

En el estudio, los investigadores observaron que la pérdida de células se correlacionaba con la disminución de las funciones cognoscitivas.

“Hemos visto que el deterioro celular es tremendo. En los primeros dos años viene a ser como un incendio forestal que lo arrasa todo, en este caso, las funciones básicas del cerebro”, explica el investigador. El ritmo de deterioro, sin embargo, es distinto en cada individuo, por causas que siguen siendo una incógnita para la ciencia.

Millones de personas afectadas

Alzheimer es la forma más común de demencia. Se calcula que en los Estados Unidos hay mas de 4 millones de personas con esa enfermedad. Quienes la padecen sufren el deterioro progresivo de la memoria y la capacidad mental, hasta el punto de verse inhabilitados para llevar a cabo las funciones más básicas. Acostumbra a presentarse en personas mayores de 65 años, pero también padecen este mal personas más jóvenes.

Hasta ahora no hay cura para el Alzheimer, aunque el tratamiento ha progresado considerablemente en los últimos cinco años, y se esperan resultados prometedores de nuevos medicamentos en proceso, así como de vacunas.

El análisis de imágenes computarizadas realizado por los neurólogos no sólo puede examinar la atrofia de las células en pacientes diagnosticados, sino observar si hay muestras de ello en personas sin síntomas o en aquellas que están sanas, pero genéticamente expuestas a desarrollar Alzheimer.

“Antes de que aparezcan los síntomas y también cuando existe un riesgo genético, puede detectarse la pérdida de materia gris en la región del hipocampo/amigdala anterior”, señala el estudio.

Dice Thompson: “Las personas con una predisposición genética pueden tener cierta pérdida de memoria incluso antes de que el Alzheimer se manifieste. El declive sería de 1.5% anual, comparado con el 1% de las personas sin la misma anormalidad genética”.


Nota de La Opinión

Regresar a la lista de resultados
Conozca La Opinión | Publicidad | Confidencialidad | Contáctenos | Derecho de autor
About La Opinión | Advertise | Privacy | Contact Us | Copyrights
© Copyright, 2003 Lozano Enterprises. All Rights reserved