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TENDENCIAS   Jueves 13-octubre. Actualización 00:03 Hrs.

Subejercicio de 90% en el combate al sida
 13-octubre-05

De los 600 millones de pesos que fueron aprobados por el Congreso, muy poco se ejercerá en la atención a los pacientes.



 
Activistas en la lucha contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida demandaron que el próximo año se ponga un candado a estos recursos desde la Cámara de Diputados. Foto: Juan Pablo Zamora/Cuartoscuro 
Censida y siete instituciones de salud, a las que se designaron en conjunto 311 millones 793 mil pesos para el combate al sida, únicamente habían ejercido 30 millones, al 30 de junio pasado. Y de este dinero, 12 millones fueron “reasignados” a otros rubros, como “artículos de limpieza”, por lo que se prevé que a final de año se haya ejercido únicamente 9.65 por ciento del total del presupuesto, sin contar el monto asignado al Seguro Popular para comprar medicamentos contra el sida y realizar pruebas.

De los 600 millones de pesos que la Cámara de Diputados designó al combate del VIH/sida para 2005, 200 millones se liberaron hace un mes; otros 12 millones fueron reasignados a rubros como “limpieza” y gasto corriente; y 150 se destinaron al Seguro Popular, los cuales, aunque presuntamente se utilizaron para el combate al sida, no es posible comprobar.

Así lo denunció el Colectivo por la Transparencia, conformado por seis organizaciones civiles. También señaló que, mientras 150 millones se destinaron al Seguro Popular, se disminuyó el presupuesto a Censida, a pesar de que éste es el organismo designado para aplicar y coordinar el combate al sida.

Hasta el 30 de junio, Censida no había podido ejercer más que 1.3 por ciento de su presupuesto, debido a que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público no había liberado el dinero.

Por otra parte, el Seguro Popular es un vehículo financiero, cuyo fondo de reserva está constituido como un fideicomiso, en el que la SHCP es fideicomizante y Banobras es fiduciaria. Al respecto, Fundar Centro de Análisis e Investigación, organismo que pertenece al Colectivo y que realizó esta investigación, consideró esto último “preocupante, conociendo la opacidad de los fideicomisos y de Banobras”. Hasta la fecha, dijo Elena Hofbauer, directora ejecutiva de Fundar, “no podemos saber si esos recursos efectivamente se ejercieron para combatir la epidemia”.

Hofbauer señaló que este informe es producto de más de 250 solicitudes de información, todas ellas contestadas en tiempo y forma por la administración pública federal, lo que evidencia que no todo lo que el gobierno reporta en su rendición de cuentas es consistente con la realidad.

Este ejercicio arrojó luz sobre la discrecionalidad de la admi- nistración del dinero de la que depende la vida y la muerte de los enfermos de sida. Y también evidenció una serie de respuestas contradictorias entre las distintas instituciones.

Acorde con el reglamento

Elena Hofbauer también señaló que una de las cosas más lamentables es que, aunque en la práctica no se utilizaron para el combate al sida, estos recursos aparecerán en la Cuenta Pública como ejercidos para prevenir y atender el VIH, ya que las reasignaciones no se verán reflejadas. Este hecho ni siquiera se puede denunciar, porque todas las acciones se realizaron dentro del marco de los reglamentos vigentes.

Por lo anterior, el Colectivo por la Transparencia —conformado por la Academia Mexicana de Derechos Humanos, Alianza Cívica, Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, DECA-Equipo Pueblo, Fundar, Centro de Análisis e Investigación y Presencia Ciudadana— demandó que el próximo año se ponga un candado a estos recursos desde la Cámara de Diputados.

Esta investigación, resaltó Elena Hofbauer, también evidenció el hecho de que “no todo lo que reporta en su rendición de cuentas es consistente con la realidad”.

Artículos de limpieza: ¿prioridad?

Fundar hizo un seguimiento de los recursos que fueron asignados al combate de la epidemia VIH/sida.

El presupuesto para combate al sida que aprobó la Cámara de Diputados para 2005, de 618 millones 280 mil 988 pesos, representó un aumento de 200 millones respecto al de 2004 (419 mil millones).

Pero estos 200 millones adicionales fueron liberados hace un mes, y deberán ser ejercidos en tres meses. Elena Hofbauer, presidenta de Fundar, señaló que la Secretaría de Hacienda retuvo estos recursos hasta ahora, a pesar de que no estaban incluidos en la controversia constitucional que presentó el Poder Ejecutivo.

Además, el presupuesto fue distribuido de una forma diferente: Censida, el órgano coordinador de la lucha contra el sida sufrió una disminución del presupuesto de 109 millones, al pasar de 351 millones 601 mil pesos, a 250 mil 961. En cambio 300 millones 300 mil pesos fueron incluidos en el Seguro Popular, a pesar de que el año anterior estos recursos no fueron dirigidos a esta bolsa.

Para el Presupuesto de 2005, también se otorgaron 67 millones 606 mil al rubro “otras instituciones”, un monto ligeramente menor al de 2004. Sin embargo, la lista de “otras instituciones” es cualitativamente diferente, señaló Fundar. En principio, se dejó fuera del presupuesto a centros de salud que han estado combatiendo la enfermedad, como el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.

Además, de los siete hospitales a los que sí se asignaron recursos, tres (el Hospital Juárez, el Gea González y el Instituto Nacional de Perinatología) reasignaron estos montos para comprar productos de limpieza, pagar cuenta corriente y otros gastos generales.

Al preguntar cuáles fueron los criterios para seleccionar los tres hospitales y cuatro institutos a los que se les dio el recurso etiquetado para impulsar la prevención del VIH/sida en la población, la Secretaría de Salud respondió que “con el fin de no dejarlas paralizadas por la reducción instruida por diputados, asignó recursos ‘no restringidos’ a las instituciones, por lo que se pueden transferir a los programas que las unidades requieran”.

Ricardo Becerra, director general en Atención a la Sociedad del Instituto Federal de Acceso a la Información, señaló que el hecho mismo de que las cifras reportadas por distintas instituciones no cuadren es ya una noticia.

Finalmente, el colectivo anunció que la próxima semana se reunirán con la Secretaría de la Función Pública, para exponerle el caso y decidir cómo se puede proceder.

Tratamientos no impiden avance del VIH en el cerebro

Científicos estadunidenses demostraron que los medicamentos contra el sida no logran impedir el avance de la enfermedad en el cerebro. Allí, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el mal ataca zonas que rigen la motricidad, el habla y el raciocinio. El estudio explicaría por qué hasta 40% de las personas con VIH/sida padece de afecciones neurológicas.

Un equipo de investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y de la Universidad de Pittsburgh, que dio a conocer ayer los resultados del estudio, analizó imágenes de resonancia magnética del cerebro de 26 pacientes con VIH/sida. Al compararlas con imágenes del cerebro de personas sin el virus, el tejido de ciertas regiones eran entre 10 y 15% más delgado que en el grupo control, según el trabajo publicado en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

Esto permitió al equipo concluir que el cerebro es mucho más vulnerable al sida que las demás partes del cuerpo, incluso cuando el paciente está bajo tratamiento antirretroviral.

“El estudio generó dos grandes sorpresas”, señaló el doctor Paul Thompson, profesor asociado de Neurología de la Escuela de Medicina David-Geffen de la UCLA. “Primero, que el sida ataca el cerebro de manera selectiva; segundo, que el tratamiento no parece frenar el deterioro (que le produce el VIH)”. El cerebro, agregó Thompson, “se transforma en una cavidad donde el VIH puede multiplicarse y atacar células desprotegidas” porque las drogas no acceden a ellas.

La pérdida de tejido cerebral observado era contraria a la que ocurre en las demencias, como el mal de Alzheimer, y habría estado relacionada con el recuento de linfocitos CD4 de cada paciente. Este recuento es un marcador del progreso de la enfermedad.

“Este trabajo de investigación es interesante y provocativo, y si se logra validar esta técnica (de diagnóstico) con estudios de otros centros, las imágenes cerebrales pueden ser un valioso marcador sustituto de la función cerebral en la infección del VIH”, dijo el profesor David Simpson, del Mount Sinai Medical Center, en Nueva York.

Lydiette Carrión, Ciudad de México / AFP, Los Ángeles

 
 


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