|
(HealthDay News/HispaniCare) -- En una preocupante noticia para los
pacientes de VIH, las investigaciones ofrecen ahora pruebas visuales de
que el virus del SIDA ataca algunas partes del cerebro, aún en aquéllos
que siguen poderosos regímenes farmacológicos para permanecer sanos. Al
usar escanógrafos de alta tecnología, los investigadores de dos
universidades estadounidenses encontraron que los cerebros de los
pacientes de VIH eran 15 por ciento más delgados en las áreas que
controlan el lenguaje, la planeación y el movimiento. No importó si los
pacientes estaban bajo un régimen de medicamento conocido como TARAA,
que con frecuencia permite a los pacientes infectados evitar que el
virus destruya sus sistemas inmunológicos. "Los medicamentos
claramente no están deteniendo la destrucción del tejido cerebral",
afirmó el coautor del estudio Paul M. Thompson, investigador de
ciencias neurológicas de la Universidad de California en Los Ángeles. Se
estima que unas 40 millones de personas en todo el mundo están
infectadas con el virus del SIDA, de las cuales alrededor del 1 por
ciento tiene entre 15 y 49 años de edad. Muchos no tienen acceso a los
medicamentos antivirales que han convertido a la infección del VIH en
una dolencia mayormente tratable para muchos en los países
desarrollados. Un gran porcentaje de los pacientes de VIH
sufren de problemas neurológicos; un estudio afirmaba que ese era el
caso del 40 por ciento. En el nuevo estudio, Thompson y sus
colegas de la UCLA y de la Universidad de Pittsburgh usaron
imaginología por resonancia magnética (IRM) para crear imágenes
tridimensionales del cerebro de 40 sujetos. De esos, 26 eran pacientes
de VIH Y 14 eran "controles" saludables. El grosor de tres
áreas del cerebro (las cortezas sensorial primaria, motora y premotora)
era 15 por ciento menor en los pacientes de VIH. Las otras tres cuartas
partes del cerebro no estaban afectadas, encontró el estudio. "Ahora
podemos agarrar al SIDA con las manos en la masa", afirmó Thompson,
quien añadió que el estudio, que aparece en la edición en línea de esta
semana de Proceedings of the National Academy of Sciences, fue el
primero de su tipo. "Se puede ver el daño que causa al cerebro, en gran
detalle". ¿Que significa esto para los pacientes de VIH? Es
probable que sufran de daño cerebral, aseguró Thompson, "aunque tal vez
no hasta el grado en que experimenten síntomas notables". El
siguiente paso es determinar cómo impedir que la enfermedad ataque al
cerebro. Pero, si bien el virus puede penetrar el cerebro, los
medicamentos normalmente no pueden hacerlo debido a una barrera natural
que protege al órgano contra los materiales foráneos en la sangre. "El cerebro se convierte en una especie de santuario donde los medicamentos no pueden entrar", apuntó Thompson. El
Dr. Nick Fox, profesor de neurología del Colegio Universitario de
Londres, quien está familiarizado con los hallazgos, afirmó que la
nueva investigación envía un importante mensaje a los profesionales de
la atención sanitaria acerca de la necesidad de recordar los efectos
del VIH en el cerebro. Esto "nos recuerda la necesidad de
tratar agresivamente a estas amenazas a nuestra limitada existencia de
células grises", agregó Fox.
|